El modelo de horno Twinghy, presentado en una reunión del sector siderúrgico sueco en Högbo 

La digitalización y la tecnología de los hornos están cada vez más interrelacionadas en la industria siderúrgica. Mejorar la forma en que se supervisan, modelizan y controlan los hornos de recalentamiento no solo es una cuestión de eficiencia operativa, sino también un paso clave para reducir la intensidad energética y apoyar la transición hacia una producción de acero con menores emisiones de carbono.  

Esta primavera, representantes de la industria siderúrgica sueca se reunieron en Högbo, cerca de la planta de Sandvik/Alleima en Sandviken, con motivo de una reunión conjunta organizada por el programa de digitalización TO60 y el programa de energía y tecnología de hornos TO51 de Jernkontoret.  

El evento reunió a expertos de todo el sector para debatir cómo las herramientas digitales, la modelización de procesos y las tecnologías de hornos pueden mejorar el rendimiento industrial. Entre los participantes se encontraba Carl Ellström, de SSAB, que asistió junto a sus colegas Jan Pettersson y Orhan Gafurovic, lo que pone de relieve el interés constante de SSAB por mejorar los procesos de recalentamiento y reducir la intensidad energética de la producción de chapas de acero.  

Uno de los momentos más destacados fue la presentación de Joel Falk, investigador de Swerim, quien presentó el modelo de horno desarrollado en el marco del proyecto Twinghy.  

El modelo, basado en la simulación térmica por método de elementos finitos (FEM), ofrece predicciones rápidas, en 3D y resueltas en el tiempo de las temperaturas de las planchas durante el recalentamiento. Este tipo de modelización digital puede servir de apoyo a los operarios de los hornos y a los ingenieros de procesos, al mejorar la comprensión de cómo se transfiere el calor en el interior del horno y de cómo evolucionan térmicamente las planchas a lo largo del proceso de recalentamiento.  

En la práctica, unas predicciones de temperatura más precisas pueden conducir a un mejor control del proceso, a una mayor calidad del producto y a un uso más eficiente de la energía. Para centros industriales como SSAB Oxelösund, donde el modelo ya está mejorando los procesos, este es un ejemplo concreto de cómo la modelización avanzada puede pasar de la investigación a la aplicación industrial.  

Los debates celebrados en Högbo también reforzaron una de las ideas centrales detrás de Twinghy: la descarbonización de la producción de acero requiere no solo nuevos vectores energéticos, como el hidrógeno, sino también un control más inteligente y preciso de los procesos de alta temperatura existentes.  

Al combinar los conocimientos especializados sobre hornos, la digitalización y la validación industrial, Twinghy está contribuyendo a una transformación más amplia de las tecnologías de recalentamiento en el sector siderúrgico. Eventos como esta reunión en Högbo son esenciales para intercambiar conocimientos, conectar la investigación con las necesidades industriales y acelerar la adopción de soluciones que puedan hacer que el funcionamiento de los hornos sea más eficiente, flexible y sostenible.